
Dudas de las cocinas de Ávila sobre la limpieza industrial
Estas son las preguntas que más nos llegan de asadores, mesones y restaurantes de la provincia. Dos se repiten por encima de las demás y están respondidas con detalle: qué incluye exactamente una limpieza industrial y qué ocurre cuando el motor de extracción pierde fuerza. El resto van en el orden habitual: el método, el importe, la periodicidad razonable y el papel que queda al final.
¿Cómo se limpian las campanas extractoras industriales?
Con la brasa apagada y la chapa ya templada, lo que en una parrilla de leña supone una espera considerable. Se tapa la parrilla, los fogones y las encimeras, salen los filtros para su baño caliente y la cámara y el plenum reciben espuma alcalina, que necesita su tiempo de reposo antes de retirarla.
Después se entra al tubo por cada punto practicable y se avanza tramo por tramo, con herramienta donde el residuo está seco y con producto donde la grasa cede. Se cierra por el motor de extracción y por el remate de cubierta, y el residuo se recoge para su entrega.
Dentro de la muralla abulense la entrada se busca siempre por dentro del negocio o por el faldón oculto de la cubierta, jamás por la fachada.
¿Cuánto cobran por limpiar una campana extractora?
Por partidas separadas: cámara con su plenum, lamas y mallas, metros de tubo a los que de verdad se llega, motor de extracción y salida.
Lo que más mueve la cifra en esta provincia es por dónde se entra: un local del Tiétar con salida directa a fachada trasera y un asador de intramuros con el tubo subiendo por un patio protegido no cuestan lo mismo aunque la campana sea idéntica.
Todo queda por escrito antes de empezar, con la explicación de por qué pesa lo que pesa cada concepto.
¿Qué se considera limpieza industrial?
Es la que trata la instalación completa, no la superficie visible. Incluye desmontar filtros y lamas, abrir la cámara y el plenum, entrar en el conducto por sus puntos de acceso, tratar el motor de extracción y el remate de cubierta, retirar el residuo desprendido como tal residuo y dejar constancia documental de todo ello con fotografías por tramos.
Lo que se hace a diario en una cocina —repasar el frontal, vaciar la bandeja, poner los filtros a remojo— es limpieza de mantenimiento y es imprescindible, pero no sustituye a lo anterior porque no llega a las partes donde el depósito se acumula.
¿Cómo limpiar el tubo de la campana extractora?
Trabajándolo por dentro, parte por parte, y accediendo por los registros. Primero se buscan las tapas que ya existan y se abren; después, en cada sección, se decide entre química y herramienta según lo que haya pegado: lo seco de la brasa se rasca, lo graso de la freidora se disuelve.
Si el trazado no tiene ninguna tapa practicable, solo se alcanza el codo más próximo a la campana, y eso se dice antes. En ese caso proponemos abrir puntos de acceso por el interior, que es una intervención de poco tiempo y deja el tubo accesible de forma permanente.
¿Cómo puedo limpiar el motor de mi campana extractora?
Desde la cocina se puede quitar el polvo de la carcasa y poco más. El trabajo útil está dentro: hay que desmontar la tapa, sacar el rodete, limpiarlo por las dos caras y limpiar también la voluta, que es la carcasa en espiral donde gira. Ahí es donde se acumula el depósito que lo desequilibra.
Un rodete cargado por un lado gira descentrado, vibra, castiga el rodamiento y mueve cada vez menos aire, y eso explica la pérdida de fuerza que se nota en la cocina. Hacerlo con el equipo desconectado y montarlo después en su posición exacta es lo que devuelve el caudal.
¿Cómo se realiza el mantenimiento de una campana extractora industrial?
Funciona a dos alturas muy diferentes. El diario lo lleva la cocina: los filtros en agua caliente o en el lavavajillas, la bandeja vacía y el frontal repasado al cierre. El de fondo entra donde nadie mira: plenum, tramos de conducto, registros, motor y descarga.
Cada cuánto conviene repetir lo deciden la carta del local y el recorrido del tubo, no el calendario; una parrilla que trabaja los fines de semana acumula distinto que una cafetería abierta a diario. El documento señala qué sección aparecía en peor estado, y ese dato es el que mejor orienta la siguiente fecha.
¿Hay que cerrar el restaurante para hacer el trabajo?
No hace falta perder un servicio. Aquí la franja natural es la madrugada, porque el fin de semana está ocupado y entre semana el local abre igual. Se entra con la cocina fría, se cubre todo antes de empezar y a primera hora la cocina queda montada y lista. Si el negocio cierra una jornada fija, esa es la mejor: se trabaja con claridad, algo que en el tejado se agradece mucho.
¿Se puede pasar un tubo nuevo por fachada en el casco?
Dentro del recinto amurallado y en su entorno protegido, cualquier elemento visible desde el exterior está sujeto a la ordenanza del conjunto.
Por eso planteamos siempre las soluciones de forma que no haga falta tocar la fachada: aperturas practicadas dentro del propio local, tapas escondidas en el falso techo o accesos en el faldón del tejado que nadie alcanza a ver desde la calle. Cada uno queda fotografiado y descrito en el informe con la explicación de por qué se eligió ahí.
¿Qué documento queda al terminar?
Un documento con la imagen de cada punto abierto en sus dos estados, qué producto se usó, con qué fecha, la firma correspondiente y el papel del residuo. Sirve ante una aseguradora que pregunte por la instalación, ante un control sanitario que lo reclame y ante quien vaya a quedarse con el negocio.
¿Llegáis al Tiétar, a Gredos y a La Moraña?
Sí, y la ruta se arma por comarcas. Basta con que un par de locales del mismo pueblo elijan la misma semana para que la jornada se cierre entera allí y el coste del viaje se divida. Las páginas de zona recogen los municipios con ruta propia.
¿Tu caso de limpieza de campanas extractoras industriales en la provincia de Ávila no aparece aquí?
Si su duda depende de cómo esté montada la instalación, lo más directo es que la miremos. Con una foto de la campana, el dato de por dónde sale el humo y una descripción de cómo suena el extractor contestamos con criterio en lugar de en general, y sabrá de antemano si el problema está en el motor, en el tubo o en las dos cosas.
¿Su extractor mueve menos aire que antes? Cuéntenos cómo suena
PRESUPUESTO